18 Peldaños de Luz

 
Dieciocho años, a los que les quiero llamar Peldaños de luz, son las huellas de un trabajo arduo e intenso, enmarcado por el aumento de necesidades de los colectivos más vulnerables. Mi primera mención es a las mujeres y hombres con y para las que trabajamos. En este tiempo, hemos visitado a mucha gente, su estado de pobreza, para promover una ciudadanía activa, con los recursos que nos confían y toda energía está dedicada a apoyar la voluntad de cambio en sus vidas y en las de sus pueblos. La Asociación de Desarrollo Social Lestonnac, inicio sus primeros pasos en la ciudad de Chepén el 6 de diciembre de 1996. Nació con esta preocupación de contribuir en fortalecer las capacidades del ser humano bajo un enfoque de desarrollo humano e inclusión social. Este trabajo se inició con el apoyo de la Compañía de María que fuera fundada por Santa Juana de Lestonnac en Burdeos - Francia en el año de 1607, con el fin de educar y evangelizar a la Mujer. Asumiendo este nombre que enfoca la renovación de la vida.

En 1996 inicia sus pasos con el nombre de Defensoría Parroquial Lestonnac, a iniciativa del Rvdo. Padre Fernando Rojas Morey, la Hermana Pilar Pascuala Rubio de la Compañía de María, y un grupo de profesionales entre peruanos y extranjeros comprometidos en la labor social, en búsqueda de la paz, la justicia social, la solidaridad y la defensa de los derechos humanos. La primera iniciativa se inició para la defensa de los derechos de los niños y niñas, de los adolescentes cuya vida siempre está en riesgo y de las mujeres que son doblemente golpeadas y marginadas en nuestra sociedad. Desde su fundación trabaja para promover el desarrollo humano sostenible y los derechos sociales y civiles de los colectivos más vulnerables y desprotegidos de nuestro país para fortalecer las capacidades de varones y mujeres promocionando su liderazgo en la sociedad civil.

El año 2001, surge una segunda etapa con la denominación de Asociación de Desarrollo Social Lestonnac (ADSL). Desde esta nueva etapa se asume la necesidad de articular los procesos de promoción del desarrollo con el trabajo de otras instituciones y sobre todo con el aparato Estatal; en ese sentido, progresivamente se ha ido fortaleciendo nuestra relación con las municipalidades distritales y provinciales de las regiones de Cajamarca, La Libertad y Lambayeque. Estamos en una época de grandes cambios y ADS Lestonnac viene aportando en un trabajo conjunto con potenciar a los relevos generacionales de las poblaciones vulnerables con un sentido de responsabilidad social y equidad, temas que ahora se abordan con mayor responsabilidad y visión de desarrollo humano desarrollando con responsabilidad su accionar de manera colectiva y del ambiente. Aunados en un trabajo conjunto compartimos la Filosofía de Santa Juana de Lestonnac y las hermanas de la Compañía de María. Filosofía que orienta nuestros pasos al considerar:

MANTENER LA LLAMA ENCENDIDA DE LA SOLIDARIDAD.

TENDER LA MANO PARA UN DESARROLLO MÁS JUSTO E INTEGRADO

FORTALECER EL BIEN COMÚN Y LA JUSTICIA SOCIAL

Nuestro viaje por estás sendas vitales enfrentando a la pobreza, nos ha permitido ofrecer programas preparados con responsabilidad, para actores sociales en situación de vulnerabilidad: Mujeres, niños, adolescentes y gobiernos locales, instituciones públicas y privadas, para atender sus necesidades más acuciantes y acompañarlos en la recuperación de sus capacidades.

Todos estos años incidimos, en la promoción de los derechos laborales; generar alternativas económicas, objetivos que continuamos alentando para seguir creciendo con la exigencia de incrementar la inversión en la pequeña agricultura familiar y la alternativa del comercio justo.

No somos indiferentes a la pobreza, la exclusión, por eso fortalecemos y colaboramos con los más necesitados; lo que nos ha permitido plasmar propuestas, en alianza con otras organizaciones. En este contexto Lestonnac, Asociación de Desarrollo Social, es el reflejo de una identidad de años de trabajo, a través de los cuales miles de personas han recibido nuestra solidaridad.

El respeto a la historia se traduce en una relación fraterna, apoyada por valores compartidos y orientada a aquellos objetivos comunes que nos unen en la lucha contra las injusticias del mundo.

Queremos seguir reforzando con honestidad y responsabilidad estos desafíos que nos estimulan a buscar fehacientemente la eficiencia y eficacia, dedicando esfuerzos para brindar servicios de calidad, continuar en un nuevo período consolidando nuestros objetivos con un trabajo transparente.

Gracias, porque sentimos el aliento y la fraternidad de cada uno de ustedes en el desarrollo de nuestro trabajo y en el ascenso por estos peldaños de luz que cada día se hacen más humanos y luminosos en la geografía del espacio por donde enrumbamos nuestros esfuerzos.